Domingo 24 de Julio de 2016

China acelera su economía con miles de robots industriales

La potencia asiática, segunda economía del mundo, es el mayor comprador de robots industriales del globo y en dos años se llevará un tercio de los autómatas. Los utiliza sobre todo en la industria automotriz y en el sector de electrónica.

La automatización de la denominada “cuarta revolución industrial” está incrementando su velocidad. Tras haber tocado un máximo en 2014, la venta de robots subió 8% en 2015 y alcanzó la cifra récord de 240.000 unidades comercializadas, impulsada principalmente por la demanda de la segunda economía mundial, China, que desde hace varios años lidera el ranking y tiene un plan guiado por el Gobierno para “actualizar su capacidad manufacturera”. Y con una ventaja adicional: en contra de las previsiones que alertan por la destrucción de empleos que provocaría la automatización, los chinos consideran que “el déficit quedaría mitigado” por la necesidad de profesionales de alto nivel.

Según un reporte de la Federación Internacional de Robótica (IFR) el gigante asiático “continúa exhibiendo la demanda más alta de robots industriales”, con un crecimiento de 16% respecto de 2014, año en el que también había ocupado el primer lugar. Según estimaciones, en 2018 la demanda de autómatas de China representará un tercio de la mundial. Sobrada razón para que este año se organice la World Robot Conference en la ciudad de Beijing.

“Sobre todo en los últimos años, la ‘nueva normalidad’, tiende a alejarse de las empresas mano de obras intensivas (donde China tiene ventaja comparativa), y dirigirse hacia sectores focalizados en tecnología: aeronáutica, nanotecnología, innovación espacial, nuevos materiales, microelectrónica, optoelectrónica, y biogenética”, señaló Sergio Cesarín, investigador del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

La descripción cuadra con los datos de IFR, en donde los sectores punta de lanza que vienen demandando más robots fueron “proveedores de partes automotrices” y “electrónica”.

El tipo de autómata que más se vendió fue el “robot articulado”, con entregas en todo el mundo por 150.000 unidades, un nuevo máximo. Esta máquina tiene un amplio rango de aplicaciones y su entrega viene creciendo 16% en el período 2010-2015.

Aunque la economía de China se esté desacelerando, no por eso ha recibido un impacto negativo en el proceso de automatización. “A pesar de la percepción general de un clima ‘reacio’ de inversión, China extendió su posición líder como el primer mercado de ventas en el mundo con 66.000 unidades”, afirmó IFR.

Es que el gigante asiático emprendió en mayo de 2015 el plan “Hecho en China 2025”, un esquema a diez años para actualizar su capacidad manufacturera. Sucede que, comparado con otros países, existe una baja penetración de robots en la fabricación de manufacturas. El gigante se encuentra en el puesto 28° respecto de la cantidad de robots por habitante. En los primeros lugares están Corea del Sur, Japón, y Alemania. Estados Unidos aparece en el puesto 14°.

Pero no todo es positivo en el mundo de la automatización, ya que según previsiones del Foro Económico Mundial la cuarta revolución industrial destruirá empleos. Además, tendrá un impacto negativo menor en las economías desarrolladas, y uno mayor en los mercados de América Latina y Asia, debido a la reducción de la ventaja competitiva que implica poseer mano de obra barata.

“Teniendo China una gran cantidad de población, esta sustitución implicaría altas tasas de desempleo, y probablemente la economía no va a estar en condiciones de aceptarlas”, explicó Eduardo Oviedo, investigador del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Rosario.

Sin embargo, el argumento esgrimido para llevar adelante el proceso no contempla conflicto alguno: “los expertos chinos están hablando que el robot no sustituye al hombre, sino que lo expande, y a partir de las nuevas necesidades que genere la automatización se requerirán empleados capacitados. Es una visión que sorprende especialmente proviniendo de un país en donde la mano de obra es fundamental”, analizó el especialista.

A la vez, proyectan que la creación de empleos compensaría la destrucción de trabajos: “según los estudios realizados por los chinos el déficit quedaría mitigado por el surgimiento de empleos para profesionales de alto nivel”, señaló.

Según explicó el experto, la economía de China está completamente planificada, y la visión de la élite empresarial y del Gobierno encuentra su base en el “marxismo clásico”, que plantea que “la robótica es una tendencia ineluctable de la economía, por lo que es independiente de lo que se pueda hacer. Si la ley objetiva de la economía se dirige hacia ahí, entonces hay que adaptarse”.

Pero no es la única cara de la moneda: “el régimen tiene una capacidad de fuego importante y experimentada en resolver acciones de resistencia por parte de la población, por lo que cualquier reacción de la clase trabajadora va a ser muy difícil frente a un Estado de corte totalitario”, afirmó Oviedo.

Si bien Cesarín advierte que “los costos de la mano de obra han aumentado sobre todo en las ciudades costeras debido a que hay presiones sindicales y corporativas que han generado la deslocalización hacia otros países de Asia (por ejemplo en Vietnam)”, Oviedo agrega que el crecimiento de lo salarios ha sido “totalmente dispar” en China, si se realiza una comparación de diferentes regiones. Entre los núcleos industriales más conocidos están Shanghai o Shenzhen, pero hay que considerar que el 55% de la población vive en ciudades.

Ante la posibilidad de que el avance de la automatización y la robótica sea una amenaza para los trabajadores, Oviedo resaltó que “en China los sindicatos son oficiales y prácticamente manejados por los estados”, por lo que es esperable una “no reacción”.

Fuente:
Diario Clarín
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